miércoles, 24 de junio de 2015

La Felicidad y el Bienestar ingredientes de la Salud integral de las personas y de las organizaciones: El proyecto UJI Saludable



A día de hoy, los expertos no se ponen de acuerdo sobre cuándo acabará la crisis, y las medidas más convenientes para salir de ella. Sin embargo, se observan cambios positivos en las políticas empresariales, en la dirección y gestión de los recursos humanos y de los equipos en algunas organizaciones; así como en los valores institucionales y personales, y en las nuevas competencias valoradas en los empleados. La sociedad está pidiendo un cambio ya, porque muchas situaciones del día a día parecen insostenibles. Pero como decía Albert Einstein “Si queremos resultados distintos, no podemos seguir haciendo lo mismo”. 

Desde las investigaciones que llevamos a cabo en el Equipo WoNT Prevención Psicosocial y Organizaciones Saludables (www.wont.uji.es) de la Universitat Jaume I, en el marco de la Psicología Organizacional Positiva (POP), pensamos que estos cambios ajustados a las necesidades reales deben ir encaminados a la búsqueda de la excelencia, la innovación y la calidad organizacional que marque diferencias entre organizaciones, y que permita la adaptación en el actual mercado laboral que es cada vez más complejo y dinámico. 

Pero si además de buscar resultados organizacionales excelentes, las organizaciones se esfuerzan por mantener la salud psicosocial de sus trabajadores y buscan incrementar el capital psicológico positivo de las personas que componen esas organizaciones estamos hablando de organizaciones positivas, esto es aquellas que son saludables y resilientes pero también más productivas. Se trataría de dar respuesta a preguntas poderosas como ¿Qué podemos hacer para contribuir al desarrollo positivo y la promoción de las organizaciones y las personas en situaciones de crisis económica, financiera y de confianza? 

Por ejemplo, fruto de este interés genuino por construir un mundo mejor se desarrolla el Proyecto Institucional UJI Saludable cuyo objetivo promocionar la salud y el bienestar de la comunidad universitaria, y de toda la sociedad en general, ya que la la UJI pertenece a la Red de Universidades Saludables (REUS) desde febrero de 2012, y desde 2014 a la Xarxa Valenciana d’Universitats Públiques Saludables. En la página Web de UJI Saludable podrá encontrar el lector mas información sobre este proyecto, sus objetivos, funciones, actividades, cuerpo técnico, etc. (ver http://ujiapps.uji.es/institucional/uji-saludable/).

La base del proyecto UJI Saludable es entender la salud desde una perspectiva mas integral y moderna. La definición de salud más convencional y más clásica la entiende como ausencia de enfermedad, quizá porque es más fácil comprender la enfermedad por las manifestaciones e implicaciones negativas de tipo personal y social que conlleva. Por el contrario, el estado de salud es menos perceptible y pasa inadvertido. Ya en 1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una definición amplia de salud que supuso, por primera vez, la aceptación de dos áreas relevantes del ser humano: la psicológica y la social, que se sumaban a la biológica para posibilitar un concepto integral de salud. La salud no es la mera ausencia de enfermedad, sino que ha de ser entendida de forma más positiva, como un proceso por el cual la persona desarrolla al máximo sus competencias y fortalezas. 

En este sentido, ese concepto de salud integral no incluye solo la salud física (que es fundamental) sino también la salud psicológica. En este punto, es interesante señalar que tradicionalmente, la Psicología se ha centrado casi exclusivamente en la patología, en los déficits de las personas y de las organizaciones, en lo que “funciona mal”. Esta focalización en los problemas, puede llevar a pensar que el ser humano está “exento” de rasgos positivos, como la felicidad, el optimismo, la esperanza, la creatividad, la responsabilidad, etc.  Hoy se sabe que para estudiar al ser humano atendiendo a toda su complejidad es necesaria una Psicología que no sólo resuelva problemas sino que también permita potenciar las fortalezas de las personas en todos los ámbitos de su vida, y de las organizaciones, siendo la universidad una organización mas en nuestras vidas. 

Éste es el enfoque de la Psicología Positiva que fue definida por Martin Seligman (profesor de psicología en la Universidad de Pensilvania y así llamado padre de la Psicología Positiva) como: “el estudio científico del funcionamiento humano óptimo” (Seligman, 1998). Pretende de alguna forma catalizar un cambio de enfoque de la psicología que incluya el reparar las cosas que van mal en la vida, pero también construir cualidades positivas en las personas y las organizaciones. Ese cambio de enfoque, de perspectiva, que propone la Psicología Positiva también se centra en el estudio del funcionamiento humano óptimo de las personas en el trabajo y en las organizaciones. En concreto en este último ámbito, las organizaciones e instituciones modernas están potenciando cada vez mas un enfoque más positivo, ya que saben que para poder sobrevivir (y especialmente en épocas de crisis y cambios turbulentos) es necesario un cambio de chip y una apertura hacia lo positivo. Sólo de esta manera, lograrán que los trabajadores sean positivos, esto es, sean proactivos, muestren iniciativa personal, colaboren con los demás, tomen responsabilidades en el propio desarrollo de carrera y se comprometan con la excelencia y la responsabilidad social. 

Para conseguir este objetivo es necesario que se ponga en marcha todo un mecanismo organizacional positivo. Y es aquí donde emerge la Psicología Organizacional Positiva (POP) que la hemos definido como el estudio científico del funcionamiento óptimo de la salud de las personas y de los grupos en las organizaciones, así como la gestión efectiva del bienestar psicosocial en el trabajo y del desarrollo de las organizaciones saludables. Su objetivo es describir, explicar y predecir el funcionamiento óptimo en estos contextos, así como amplificar y potenciar el bienestar psicosocial y la calidad de vida laboral y organizacional (Salanova, Martínez, y Llorens, 2005, 2014). Su razón de ser reside en descubrir las características que configuran una “vida organizacional plena”, dando respuesta a dos cuestiones clave: qué caracteriza a los trabajadores positivos (con altos niveles de felicidad y bienestar psicológico) y cómo son las organizaciones positivas, aquellas que son saludables y resilientes. 





Esa vida organizacional plena vendría determinada por características fundamentales que son: 

  1. Búsqueda de emociones positivas y desarrollo de aptitudes para multiplicarlas.
  2.  Emplear las propias fortalezas satisfactoriamente para obtener gratificaciones auténticas 
  3. Poner las fortalezas personales al servicio de algo que nos trascienda
Se trataría de descubrir estas características potenciadoras a diferentes niveles, no sólo a nivel individual, sino también a nivel interindividual, grupal, organizacional y social. Desde esta perspectiva es importante conocer por ejemplo, cuáles son los recursos de tarea (ej., autonomía), los recursos del ambiente social (ej., apoyo social entre los departamentos, servicios y grupos de investigación ) y las prácticas organizacionales organizacionales saludables (ej., prácticas de conciliación familia-trabajo) que favorecen la buena vida organizacional que también se da en las Universidades entendidas como organizaciones; qué papel juegan las creencias positivas en el desarrollo de las propias competencias, cómo se desarrolla el compromiso con el trabajo, la felicidad tanto hedónica como eudaimónica, y la resiliencia en el trabajo, cómo pueden las universidades contribuir al crecimiento y el bienestar psicológico de sus trabajadores, estudiantes y de la sociedad en general.

Teniendo en cuenta estos planteamientos se han desarrollado hasta el momento acciones positivas dentro del proyecto UJI saludable tales como: dos ediciones del curso de experto en psicología positiva aplicada (http://www.fue.uji.es/psicologia-positiva), diversas acciones formativas como manejo de los accidentes durante el entrenamiento en sala de fitnes, técnicas de gestión personal y profesional: mejora el bienestar en el trabajo, taller: psicología aplicada a los deportes de equipo, seminario de investigación sobre actividad física y salud en jóvenes, talleres de habilidades de Lider-como-Coach para Jefes de Servicios, colaboraciones con otras organizaciones como Medco Health, organización del día de la dieta mediterránea y de la semana de la salud con la Xarxa Valenciana de Univ Públicas Saludables, diseño de mensajes promotores de salud, talleres sobre crecimiento personal y mejora del rendimiento académico para estudiantes de la UJI, procesos de evaluación de riesgos psicosociales en PDI, PAS y Estudiantado, cursos de verano, etc.
 
Para finalizar me gustaría señalar que para comprender la salud ocupacional desde un planteamiento integral es necesario un modelo interdisciplinar de promoción de la salud y de las fortalezas de las personas en las organizaciones así como del funcionamiento integral de las mismas. Reclama un modelo multicausal que integre todos los elementos implicados en la salud de los trabajadores y considere, además, la importancia de la aplicación de medidas institucionales a este respecto. En este sentido, entiendo que los programas de promoción de la salud deben formar parte integrante de la política y la cultura de las universidades que valoran, propician y potencian la salud. En vez de concebir el lugar de trabajo como un espacio conveniente para que los profesionales de la salud lleven a cabo programas destinados a cambiar a los individuos, se considera que trabajadores y cargos directivos deben colaborar para convertirlo en un entorno saludable y que propicie la salud en toda la extensión de la palabra. Ésta es la base del enfoque de la promoción de la salud en el lugar de trabajo iniciado por la OMS que está orientado hacia el concepto de “organización saludable” y este el cimiento en donde se construye en positivo el proyecto de UJI Saludable.

Como siempre recuerda que no es magia, es investigación (:




miércoles, 11 de febrero de 2015

Psicología Positiva y Coaching: ¿Un Maridaje Saludable?




¿Conoces esa sensación que te abarca cuando notas que todo encaja? Sobrecogimiento dicen los expertos. Ese pensamiento de EUREKA! “Esto es lo que andaba buscando”. Así me ocurrió a mi cuando probé el maridaje entre la Psicología Positiva y el Coaching. Dos caminos que andaban a la suya, sin encontrarse. Martin Seligman, Profesor de psicología en la Universidad de Pensilvania, dijo que “El coaching es una “práctica” en busca de una columna vertebral científica (ej.  basada en la evidencia y con modelos teóricos explicativos). Creo que la disciplina de la psicología positiva ofrece al coaching esa columna vertebral”. No puedo estar mas de acuerdo con el así llamado Padre de la Psicología Positiva (PsiPos). 

La Psicología en su devenir histórico se ha focalizado en los problemas, en lo que funciona mal, en los trastornos, las patologías, etc. Todavía quedan resquicios de la imagen social del psicólogo como psicoanalista o curador de trastornos. Quien no piensa en su mas adentro que los que van al psicólogo es porque estan un poco locos? Que levante la mano! :) En su desarrollo durante el siglo XX la psicología se centró en paliar los trastornos mentales… A principios de siglo habian solo 12 categorias diagnósticas de trastornos psicológicos. Recientemente se ha publicado el DSM-V (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders en su quinta version) en donde hay casi 300 trastornos mentales clasificados. Con el avance de la sociedad, la modernidad, el desarrollo económico y social, aparecen mas trastornos. ¿Es curioso verdad? Pero también es cierto que tenemos mas conocimiento científico y avances en la investigación que nos llevan a mas precisión diagnóstica.

En este contexto, y para dar respuesta a esa falta de equilibrio en el conocimiento entre "lo que funciona mal/lo que funciona bien" en el ser humano, es en donde surgió la Psicología Positiva, cuya figura mas representativa es Martin Seligman que en 1998 en su discurso como presidente de la APA (American Psychological Association) se propuso desarrollar la psicología positiva desde la investigación científica alrededor del mundo para dar respuesta a muchos problemas personales y sociales desde una nueva mirada, que no se focalice en lo que va mal, sino en las fortalezas de las personas, los grupos, las organizaciones y los países y comunidades. El objetivo se está alcanzando: cada vez hay más revistas científicas (Journal of Happiness Studies, The Journal of Positive Psychology..), asociaciones científicas (IPPA, ENPP, SEPP) que organizan congresos nacionales e internacionales, (también la española SEPP-Sociedad Española de Psicología Positiva) de la que tengo el honor de ser presidenta… :), tesis doctorales y un largo etc. La Psicología Positiva es una aproximación de la psicología que enfatiza el optimismo y el funcionamiento humano positivo en lugar de centrarse en la psicopatología y disfunción. El objetivo no es remediar los déficits, sino impulsar las fortalezas. Pretende comprender y facilitar la felicidad y el bienestar psicológico desde la investigación científica. Me gusta mucho una metáfora que dice así. Durante la Segunda Guerra Mundial, los expertos en aeronáutica emplearon mucho tiempo y recursos en analizar los aviones militares que se estrellaban. Hasta que un día, alguien preguntó: “¿Por qué no analizamos los aviones que permanecen en el aire?”. Esta es una metáfora válida para el campo de la psicología positiva. “Se trata de centrarse en los aspectos positivos del comportamiento humano”. En otros posts de mi blog os contaré mas cosas sobre la Psicología Positiva, un campo que me apasiona y que cada vez me tiene mas “enamorada”. Ahora me voy a centrar en ese maridaje saludable.

Tenemos pues que la PsiPos es el esqueleto científico que andaba buscando el Coaching. Pero ¿Qué es el Coaching? Es curioso que la palabra “coach” viene de “coche” en ingles. Durante los siglos XV y XVI, empezó a hacerse muy popular la ciudad húngara de Kocs, situada a unos 70 kilómetros de Budapest, (entre Viena y Pest). En Kocs paraban los carruajes para descansar en el camino. Los herreros de Kocs construyeron un carruaje de cuatro ruedas con mejor suspensión que le pusieron el nombre de kocsi szekér. El coach es como aquel carruaje que acompaña a su cliente de manera ágil, segura y satisfactoria en su viaje a conseguir su meta. En la actualidad el coach tiene un rol múltiple: es un tutor, un monitor, un entrenador, que se fortalece en todas las actividades consistentes en preparar, motivar, entrenar, estimular al coachee o cliente.


Existen muchas escuelas y tipos de pensamiento sobre el coaching. Personalmente me gusta definir el coaching desde la Psicología como un “Proceso de aprendizaje orientado a la acción, la meta, y al cambio, mediante una relación colaborativa (one-to-one) no-directiva entre el coach y el cliente o coachee” (Spence y Grant, 2007). Me adhiero a un enfoque en la solución y los resultados… y no en los problemas. A un coaching basado en la evidencia, en donde el coach “acompaña” al cliente a conseguir sus metas, sus sueños…mediante mecanismos auto-regulatorios como: Identificar resultados deseados, establecer objetivos específicos, mejorar la motivación identificando fortalezas y construyendo creencias de eficacia personal y de equipo, identificar recursos y formular planes de acción, evaluar los logros, y modificar los planes de acción (si fuera necesario).

En concreto el Coaching Psicológico es una rama de la Psicología que se ocupa de la aplicación sistemática de la ciencia comportamental para la mejora de la experiencia vital, el rendimiento laboral y el bienestar de individuos, grupos y organizaciones.
Se centra en facilitar el logro de objetivos, en mejorar el crecimiento y desarrollo personal y profesional de los clientes en su vida personal y en el ámbito de trabajo.
No se dirige a tratar directamente casos clínicamente significativos de enfermedad mental o niveles anormales de malestar. No existe mucha investigación al respecto, pero para mi es un gran reto contribuir al desarrollo de esta profesión.

Y ahora viene el Maridaje que he llamado Psi Pos Coaching. Personalmente creo que el Coaching se puede entender como una intervención desde los principios de la psicología positiva desde diferentes ámbitos (personal, profesional, organizacional). La investigación no es muy abundante pero los estudios que existen al respecto apuntan a que la participación en procesos de Coaching en el lugar de trabajo, mejora constructos psicológicos positivos como son la auto-regulación mediante la consecución de objetivos, el insight y mayor autoconciencia, la resiliencia, la autoeficacia y el bienestar psicológico y subjetivo (una mayor revisión en Grant y Spence, 2013). Estando además el Coaching focalizado en los procesos de auto-regulación, y siendo un enfoque basado en las fortalezas y recursos, utiliza conceptos y metodologías propias de la Psicología Positiva. 

  
El Psi Pos Coaching es un proceso de intervención científicamente fundamentado que aplica herramientas basadas en la evidencia contrastable.  Es un tipo de Coaching que parte de la investigación científica en PsiPos y la traslada a instrumentos efectivos con el objetivo de ayudar a los clientes a incrementar su felicidad, bienestar y éxito Los PsiPos coaches utilizamos los principios de la PsiPos sobre el uso potencial de las fortalezas de los clientes (-optimismo, gratitud, creatividad…) para mejorar día a día su felicidad, y esta crece cuando experimentan emociones positivas, engagement, relaciones positivas, significado y consecución de objetivos.

Las características principales del PsiPos Coaching son:

       Tendencia a buscar soluciones, mas que analizar problemas
       Uso de un vocabulario codificado e investigado de fortalezas
       Uso de intervenciones e instrumentos de evaluación basado en la evidencia
       Atención a las emociones positivas y el afecto positivo (también las negativas)
       Uso de la indagación apreciativa



Y además, los resultados del PsiPos Coaching son espectaculares. Por ejemplo, los procesos del Coaching basado en la Psicología Positiva ayudan a conseguir los siguientes objetivos: alcanzar las metas personales y de la organización, conocer y activar las fortalezas personales, incrementar la felicidad y el bienestar psicológico, construir positividad alrededor de la persona, llegar al punto de inflexión positiva, desarroolar el optimismo y la esperanza, construir capital psicológico positivo, reflexionar sobre el sentido y significado de la vida y del trabajo, estimular el pensamiento creativo y lateral, florecer y prosperar como ser humano, como miembro de un grupo y en definitiva experimentar una transformación positiva radical.

Aquí es donde los caminos entre la Psicología Positiva y el Coaching se juntan, justo en los resultados de ese maridaje en donde todo encaja…  Y a mi me envuelve esa emoción de sobrecogimiento tan agradable, en donde empiezo a fluir, y donde mi pensamiento es “esto era lo que andaba buscando”… Soy tan afortunada por poder trabajar en este ámbito! Sé que puedo dar tanto y hacer tan felices a los demás! Es tan grata la emoción que me envuelve, que quería compartirlo con todos vosotros

Quiero acabar con una frase de Robert Biswas-Diener (el así llamado Indiana Jones de la Psicología Positiva) que dice que “El PsiPos Coaching es una de esas medicinas que son buenas también para el doctor”.

Seguiré con más post en mi blog sobre ese maridaje, por supuesto. Mañana mas y mejor!

Y recuerda, no es magia, es investigación.








lunes, 13 de octubre de 2014

Liderazgo Positivo y Transformador, Líder como Coach...: Algunas claves para ser un buen líder





Ante la situación económica, política, social que estamos viviendo hoy día, y donde no voy a entrar porque es de sobra conocida, son necesarios cambios e innovaciones. Nos quejamos de cómo esta el patio (nos centramos en el problema) pero no tanto en qué hacer para cambiar la situación (centrarse en la solución). Ya lo dijo Albert Einstein.. “Si seguimos haciendo lo mismo obtendremos los mismos resultados”…

Ahora bien, entre los muchos cambios posibles me voy a focalizar en uno que considero crucial y que ajusta perfectamente a un tema que le voy dando vueltas últimamente. Considero de verdad que se hace necesario un cambio de paradigma (etimológicamente del griego: pará (junto)-deigma (ejemplo). Originariamente significa patrón, modelo. … ) en la manera de estar y de ser de los lideres (jefes) en las organizaciones hoy día… Es necesario un cambio de mirada, de perspectiva…

Pero entonces… si estamos de acuerdo en la necesidad de ser mas solucionólogos y menos problemólogos, yo me pregunto… ¿por qué las empresas siguen manteniendo jefes con conductas tóxicas, poco cívicas y contraproducentes? Varias razones se me ocurren

o   Por costumbre. “Esto siempre se ha hecho así”… A cuantos les suena esta frase que levanten la mano? (o que le den a Like :). Los modelos de conducta que hemos aprendido son los que utilizamos sin parar a reflexionar que pueden haber otros modelos incluso mejores.

o   Por comodidad. Es difícil salir de la zona de confort porque hay que pasar por la zona de pánico.. Pero lo que saben aquellos que la atraviesan es que después está la zona mágica donde tus sueños se ven realizado, las metas se alcanzan y con ellas el bienestar.

o   Por falta de conocimiento científico. A veces se utilizan técnicas que no están basadas en la investigación científica y entonces se producen los fracasos y escuchamos el “esto ya lo sabía yo”… Me voy a centrar en este punto algo mas…

Considero que es necesario que las técnicas que utilizamos en las empresas para mejorar el liderazgo estén basadas en la investigación empírica. No digo que seáis investigadores sino que utilicéis el conocimiento que generamos los investigadores. ¿Tomarías una píldora de colores muy bonitos y atractivos que no ha sido testada? Lo mismo con la práctica organizacional.

En este sentido, la Psicología Positiva (la llamamos PsiPos) como ciencia aplicada basada en la evidencia empírica es un marco que nos puede dar mucha luz a la mejora del liderazgo en las organizaciones. Por poner un ejemplo, la PsiPos ha demostrado que el líder positivo y transformador es dos veces mas efectivo y los equipos que lidera son dos veces mas efectivos alcanzando cuotas mayores de bienestar psicológico y felicidad en el trabajo. Estudios de Kim Cameron en la Universidad de Michigan ya a finales de los años 90 obtuvieron estos resultados.
La PsiPos o la psicología de lo positivo (como bien la llama Carmelo Vázquez y que me encanta llamarla así :) empieza su camino a principios de este siglo como muchos sabéis de la mano de Martin Seligman que en 1999 siendo presidente de la APA la define como el estudio científico del funcionamiento óptimo de las personas y las organizaciones. Se trata de balancear el estudio científico de lo positivo en la psicología que se había centrado en su historia en estudiar los trastornos, problemas, psicopatologías. Estudia las fortalezas personales, las emociones positivas, las virtudes, el optimismo, el engagement, el liderazgo positivo, las prácticas saludables en las organizaciones, las empresas positivas, el coaching psicológico o psico-coaching…   


Pero aquí la cuestión es: ¿Que aporta la PsiPos a la mejora del liderazgo y Management hoy día? Para mi aporta lo siguiente:

o   Datos fiables para poner en práctica en las organizaciones como un tratamiento de mejora organizacional, basado en la evidencia científica (no en la venta de humo) que aporta beneficios tangibles a la organización (mejora del ROA, del desempeño de los equipos, reducción del absentismo y accidentes laborales, mejora de la calidad de servicio, fidelización del cliente, etc.)

o   El coaching basa sus fundamentos en diversas fuentes: filosofía, Management.. pero sobre todo en la Psicología Positiva (Positive Psychology Coaching) en donde la metodología del coaching toma sus fundamentos científicos en base a teorías y herramientas establecidas.

Todo ello me lleva a plantear la siguiente idea: El líder como coach es un líder positivo y transformador. Dejarme seguir con esta idea un poco mas. La siguiente cuestión sería ¿Pero qué es un líder positivo y transformador?

-       A nivel organizacional, el liderazgo positivo se centra en facilitar niveles espectaculares de logro. Tanto a nivel personal como organizacional se espera un desempeño extraordinario, que exceda lo habitual, para llegar ser excelente. No nos podemos quedar en lo “suficiente” o “progresa adecuadamente”. Vamos a lo mejor, a lo extraordinario!

-       Para lograr este objetivo el liderazgo positivo se focaliza en las fortalezas y capacidades y en el desarrollo del potencial humano. No se trata de negar las debilidades sino de superarlas y desarrollar totalmente las fortalezas. Un líder positivo es capaz de poner énfasis en lo mejor de cada uno y aprovecharlo para lograr una ejecución óptima.

¿Cuales serían entonces las características principales de un líder positivo? Enumeraré algunas de las mas importantes, que provienen de la investigación científica.

1.     Innovador, retador y resiliente. Debe estar preparado para aceptar los riesgos, para innovar y experimentar para llegar a realizar nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Además reta a sus colaboradores y les plantea objetivos desafiantes, metas y retos que van mas allá de lo ordinario… En la época que vivimos los líderes han de apoyar en todo momento, especialmente en la adversidad y en los momentos más difíciles. Por eso entendemos que es también resiliente y actúa como modelo de resiliencia a seguir por sus colaboradores. Es un Lider HERO (Healthy and Resilient).

2.     Visión conjunta compartida. El líder debe ser capaz de ir más allá del presente, tener una expectativa positiva y optimista de futuro que le guíe y le motive a actuar para llegar a conseguir las metas colectivas. La visión clara de futuro impulsa hacia adelante. En este sentido el líder acompaña al colaborador y al equipo a conseguir sus objetivos alineados y compatibles con los objetivos de la organización.

3.     Transformar a las personas y equipos. El líder positivo transforma a sus colaboradores y a los equipos, les ayuda a sacar la mejor versión de si mismos, a reinventarse si es necesario. En este proceso la comunicación es fundamental, una comunicación positiva. Además anima y apoya mostrando a las personas que son capaces de triunfar y reconocer el esfuerzo realizado mediante la lenguaje positivo. Es necesario cambiar las conversaciones en las organizaciones a mas positivas. La Indagación apreciativa y las preguntas poderosas son técnicas eficaces para conseguir estos objetivos.

4.     Facilitador de la autodeterminación y del auto-liderazgo. El líder debe “empoderar” a cada uno de los miembros del grupo para producir resultados extraordinarios. De este modo facilita  la autodeterminación y el auto-liderazgo de sus colaboradores.

5.     Emocionalmente inteligente. Es capaz de regular las propias emociones y las emociones de sus colaboradores, generador de emociones positivas en el equipo que son recursos indispensables para afrontar eficazmente situaciones futuras adversas generando equipos mas resilientes… La empatía, la compasión y la influencia positiva son competencias emocionales clave del líder positivo…


 
En conclusión, tal como he descrito al líder positivo, este se puede caracterizar como “usuario” de competencias de coaching. El coach necesita potenciar unas competencias para desarrollar procesos de coaching con éxito que coinciden con las características del líder positivo, esto es, retador, resiliente y desafiante, con visión compartida de un futuro positivo, transformador de personas, facilitador de la autodeterminación y el autoliderazgo y emocionalmente inteligente.

Ahora el reto lo tienen las organizaciones, esta en sus manos. Si no queremos obtener los mismos resultados, el entrenamiento de liderazgo positivo y transformador, de líderes con competencias de coach es una apuesta de futuro. ¿Te sumas a ella?



Mañana mas y mejor. Y recuerda, no es magia, es investigación. 

Smiling (: